martes, 25 de enero de 2011

Saint Honoré





  
Ingredientes

Para la base

250 g de masa de hojaldre

Para la masa bomba

250 cc de agua
1 pizca de sal
100 g de manteca
150 g de harina
4 huevos

Para la crema pastelera

750 cc de leche
8 yemas de huevo
150 g de azúcar
30 g de harina
15 g de fécula de maíz
1 cdita. de esencia de vainilla

Para el merengue 
 
4 claras de huevo
60 g de azúcar
1 cdita. de glucosa

Para el caramelo

¼ taza de agua
½ taza de azúcar


Preparación
 

  • Disponer sobre una placa y reservar en frío.
  • Para la masa bomba llevar al fuego el agua, la sal y la manteca.
  • Cuando rompa el hervor, volcar de golpe la harina revolviendo enérgicamente.
  • Una vez formado el bollo sacar del fuego, pasar a otro bol para bajar la temperatura y comenzar a incorporar los huevos de a uno, batiendo muy fuerte luego de cada incorporación.
  • Incorporados todos, poner la pasta en una manga con boquilla lisa y cubrir el disco de hojaldre con un espiral de masa bomba.
  • Con el resto de masa hacer bombitas en una placa enmantecada, y llevar todo a horno precalentado fuerte por 20 minutos.
  • Después cocinar a fuego mínimo otros 20 minutos para que la masa se seque.
  • Apagar el horno y dejar enfriar dentro. Para el relleno, hacer una crema pastelera volcando la leche caliente sobre las yemas mezcladas con los secos; y volver al fuego sin dejar de remover hasta que la crema espese.
  • Perfumar con la vainilla, enfriar y con parte de esa crema rellenar las bombas.
  • Para el armado final, hacer el caramelo, pasar por él la parte superior de las bombas y dejarlas secar. Hacer un agujerito en cada una con el dedo y rellenarlas con la pastelera para pegarlas por todo el borde del disco de hojaldre cocido.
  • Para hacer una crema Chiboust, mezclar el resto de pastelera con el merengue italiano hecho con las claras batidas con el almíbar caliente de azúcar y glucosa, y reservar en heladera.
  • Rellenar la torta.
  • Decorar con hilos de caramelo hechos con un tenedor sobre un colador de alambre y, en frío, desprenderlos.
  • Servir enseguida, porque los hilos se desarman inmediatamente.