viernes, 13 de octubre de 2017

Lemon pie






Una delicia que no falla. 


El lemon pie es una torta que tiene su propio club de fans. 

El contraste de sabores y la combinación de texturas nos atrapa, haciéndonos repetir la porción sin falta. 

Si bien es una preparación muy sencilla, tiene sus trucos, ya que tenés que encontrar el punto justo de sabor, entre ácido y dulce, para que salga bien: el equilibrio entre la crema de limón y el merengue italiano. 

Maru nos comparte sus secretos para que tu lemon pie sea perfecto. 

Seguí estas instrucciones y prepará el auténtico lemon pie. 




Vas a necesitar los siguientes ingredientes: 


Para la masa                                

300 gramos de Harina 0000
150 gramos de Manteca
80 gramos de Azúcar
3 yemas
1 cucharadita de Cognac
1 cucharadita de Esencia de Vainilla


Para la Crema de limón 

6 huevos. 
100 gramos de Manteca. 
2 tazas de Azúcar. 
1 taza de Jugo de Limón. 
Ralladura de 2 limones. 

Merengue  

200 gramos de Claras. 
400 gramos de Azúcar. 


¡Manos a la obra! 


Para empezar, vamos a preparar la masa de este riquísimo lemon pie. 

Lo primero que tenés que hacer es cernir la harina en un bowl y agregar la manteca en pequeños trozos. 

Mezclá bien y agregá de a poco las yermas, el azúcar, la esencia de vainilla y el cognac para darle un toque especial. 

Una vez que la masa esté bien integrada, colocala en un molde para tarta y llevala a tu heladera durante 30 minutos aproximadamente.  

Cuando haya pasado el tiempo de reposo, forrá los bordes del molde con papel aluminio, pinchá la masa con un tenedor y metela en el horno precalentado durante 20 minutos. 

El siguiente paso es armar la crema de limón. 

Colocá los huevos, la manteca, el azúcar y el jugo de limón a baño María hasta lograr consistencia. 

Lo importante es mezclar bien los ingredientes, evitando grumos en la preparación. 

Cuando se encuentre integrada y con textura cremosa, dejala enfriar, esparcila arriba de la masa y reservá en la heladera. 

 Ahora sí, el gran final: el merengue. 

En un bowl colocá las claras con el azúcar y poné la preparación a baño María hasta que el azúcar se disuelva. 

Luego, batí la preparación hasta conseguir un batido brilloso y firme. 

Sacá de la heladera la masa con la crema de limón y volcá el merengue, formando picos.  

Te recomendamos utilizar una manga pastelera para que quede todo más prolijo. 

Si buscás darle un toque más profesional, podés meter el lemon pie en el horno hasta que se doren los picos.